COMENZANDO CON EL SASHIKO

por | Ene 13, 2025

¿Qué es el sashiko?

Tengo que empezar diciendo que sobre sashiko no sé mucho y estoy dando mis primeros pasos en este tipo de bordado. Así que sirva este post, simplemente,  hacer una primera aproximación a  la técnica.

El sashiko es una técnica de bordado japonesa, que se remonta al periodo entre 1603 y 1867 (llamado en Japón  periodo EDO). Parece que surgió entre las clases humildes como modo de reutilizar y arreglar los ropajes, tened en cuenta que tejer una pieza de tela era muy costoso y que la gente normal no podía pagarlo, por lo que disponían de muy pocas prendas, que tenían que durar, mucho, mucho tiempo.

Vamos, que el origen de esta técnica viene, de la necesidad, algo semejante al origen del  pachwork, es decir el reciclaje téxtil de antaño, como modo de supervivencia.

 

¿Qué significa sashiko?

La palabra sashiko significa pequeñas puntadas y de ahí su nombre, porque la técnica consiste en hacer un único tipo de puntada que se repite constantemente, recreando patrones geométricos.

Y aquí os voy a contar algo que me gusta mucho y que se produce la mayoría de  culturas milenarias y es que,  en origen estos patrones geométricos repetitivos tenían un significado de protección y de buena suerte, así, hay patrones que simbolizan la buena fortuna, otros la longevidad…, esto mismo se repite, por ejemplo, en los tejidos peruanos precolombinos donde encontramos motivos geométricos, creados y utilizados con similares intenciones…

Es decir que las antiguas tradiciones utilizaban el textil, no sólo como algo de necesidad, sino que a través de el, conectaban lo material con lo inmaterial,  el mundo de lo sagrado.

 

 

Autor: Nao Yuasa-Pixabay

 

 

¿Qué materiales utilizamos para el sashiko?

Básicamente utilizaremos:

  • Tela de algodón 100 % azul (índigo). En origen la tela era azul porque era el único pigmento, al que podían acceder las clases humildes.
  • Aguja para sashiko, muy resistentes de punta muy afilada, ojo grande y más larga de lo habitual.
  • Hilo  blanco de algodón 100 % de un sólo cabo, especial sashiko.
  • Plantilla/patrón de dibujo geométrico
  • Bolígrafo

Esto es lo que se necesita para un bordado estandar, tipo tradicional de sashiko, pero si tenéis alma creativa e investigadora, podéis utilizar telas de diferentes colores (eso si, preferiblemente de fibras naturales), hilos de algodón que no tienen que ser especiales, aunque si te cuento que si son de varias hebras, la cosa se complica un poco. También podéis apañar la aguja larga estilo tapicero.

Respecto al motivo o patrón a bordar, podéis comprar una plantilla, la verdad es que son muy útiles, descargarla de internet, adquirir algún libro sobre el tema, donde te vendrán patrones, o ser libre como el viento y dejarte llevar.

Bueno, lo que os quiero decir, es  que podéis hacer un sashiko a vuestro estilo con lo que tenéis más a mano. Ahora recordad que los materiales hechos ad´hoc, siempre facilitan el trabajo y se refleja en la calidad.

¿Dónde puedo aplicar el sashiko?

Pues la verdad, es que en cualquier parte, en una bolsa, una cazadora, un neceser, es un bordado útil y sencillo que crea unos efectos verdaderamente preciosos y una de las cosas que más me gusta de esta técnica es que puedes utilizarla para reciclar prendas que tenías estropeadas y te van a quedar estupendas.

Curiosidad meditativa…

Y os preguntaréis, ¿a qué viene lo de meditativa?, pues, os cuento, el bordado como técnica artesanal, en la que precisas de concentración y abstracción, en el aquí y el ahora, es de por sí un medio de meditación, llamada meditación activa. En el caso del sashiko y ya sabéis un poco la forma de ser de los japoneses, esto es aún más patente, ya que la repetición de patrones geométricos en los que puedes pasarte mucho tiempo haciendo lo mismo, con mucha concentración, lleva a calmar la mente  y crear estas de conciencia , meditativos. Y aquí de nuevo vuelvo a las culturas precolombinas, donde en los telares las mujeres, se reunían para tejer figuras sagradas como vía de meditación y conectar con el mundo de los Dioses.

Cómo puedes ver, hay muchos caminos que llevan  a la  🧘‍♀️…….😉

Mi, mini-proyecto, un alfiletero.

Para calmar mis ganas de sashiko, me hice un alfiletero utilizando una plantilla e hilo para sashiko, que compré en una de mis mercerías favoritas, el Costurero de Ro.

Además, utilicé un trozo de lino blanco, resto de una chaqueta vieja, hilo moulline de DMC azul oscuro, una argolla de madera, guata y pintura.

Aquí os dejo algunas fotos. Si  queréis saber todos los detalles de como lo hice, contactad conmigo y os comento opciones.

 

 

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